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jueves, 14 de octubre de 2010

COMPENDIO HISTÒRICO DE CASMA - (Fragmento del Libro de Augusto Llosa Giraldo)



COMPENDIO HISTÒRICO DE CASMA
(Fragmento)



JURA DE LA INDEPENDENCIA EN CASMA 

Los pueblos de Huarmey y Casma, juraron su Independencia los días 16 y 17 de Noviembre del año de 1820 (subrayado nuestro) como se advierte por el informe del 1º de Marzo de 1821, del Gobernador de Casma Don Thomas Poveda.
El Comandante Don Santiago Fonseca y el Cabo Baltasar Orrantia son los protagonistas principales de estos magnos sucesos, haciendo abandonar de sus empleos a los realistas del pueblo de Casma”.
Como podemos observar, Casma no permaneció ajena al acontecer nacional, que desde ya nos enaltece a los Casmeños. 

CARTA DEL LIBERTADOR SIMÒN BOLIVAR. 

Lograda la Independencia Nacional del Perú el 28 de Julio de 1821, los españoles todavía resisten en algunos lugares del país, negándose a abandonar el territorio patrio, y como tal se disponen a dar la última batalla, que en definitiva sello la independencia de nuestro país. 
Esta importante tarea de expulsión y rendición de las tropas del Virrey La Serna, fue encomendada al Libertador Venezolano Don Simón Bolívar, quien junto a su estado mayor se preparan para dar el combate final.  En esta tarea de organización por la afirmación de nuestra independencia, el Departamento de Ancash, jugó un papel preponderante en los planes del Libertador; en cuyo territorio según sus palabras: “Debían llevarse a cabo los encuentros militares”.- Según todos los cálculos de Bolívar, expresados en Carta que le dirigiera al General Sucre el 13 de Febrero de 1824, desde su Cuartel General de Pativilca en el que le reitera su propósito de convertirlo en campo de batalla, para lo cual debían de extraerse o eliminarse todos aquellos recursos o cosas que podían favorecer al enemigo.
Si los sucesos hubieran ocurrido, como lo preveía Bolívar, tal vez el nombre de uno de los pueblos de Ancash hubiese alcanzado la gloria que hoy comparten Junín y Ayacucho. Por la importancia de esta carta, reproducimos fragmentos de ella.
“Mando a usted otra vez a mi edecán Santamaría a llevarle nuevas instrucciones y esta carta. Creo que deberé irme pronto para Trujillo, porque ya empiezan a llegar los refuerzos que espero de Colombia y porque estando aquel departamento intacto y en seguridad, debemos aprovechar el tiempo para sacar recursos de él.  Luego que se pierda Lima, que será dentro de ocho días a más tardar, queda amenazado el Departamento de Huailas (Ancash) y pedida toda la costa hasta Casma, porque las fuerzas del enemigo por esta parte pueden concentrarse aquí; y cuando venga Valdez del Alto Perú, entrará por Huanuco a Huarás, o seguirá por Huari, y este cuerpo de tropas seguirá a Huarás por el camino de Marca.  Por lo menos, toda la caballería viene aquí, porque hay pastos y víveres para ella y no adelantarán hasta Casma, porque hay dos grandes despoblados (desierto) y el país carece de pastos además, podrá ser cortada esta caballería y atacada por un cuerpo nuestro que bajase de la sierra… En Cajatambo debe quedarse un cuerpo de observación, pero montado, aunque sea de infantería, para que pueda moverse con facilidad.  En Pativilca quedará el Comandante Navajas con su escuadrón de “Lanceros del Perú”, con orden de replegarse hasta Casma y Nepeña en caso de ser perseguido.  Si este Comandante se porta bien, que continué haciendo servicio, y si no, que vaya a retaguardia de Santa… Así, pues, nuestra guerrilla pueda quedar mientras tanto de Casma hasta Pativilca, de Huarás hasta Cajatambo y de Huari hasta Huanuco, pero estas guerrillas deben ser motadas (12).  El resto del ejército debe colocarse por escalones, la caballería de Casma hasta Lambayeque; la infantería de Huarás hasta Pallasca y de Huari hasta el mismo Pallasca que es donde se reúnen ambas direcciones… Quiere decir todo esto: 1º) lo que nosotros debemos limpiar todo el país que queda ocupado por nuestras guerrillas, 2º) que debemos aprovechar todo el paralelo al norte de Casma, Huarás y Huari hasta Pallasca…” 
A tenor de la mencionada carta, Ancash era el territorio de emergencia, donde acaso podían desarrollarse todas las operaciones militares y decidirse la suerte del Perú y de América. Ancash debía pues convertirse en campo de batalla y para ello había que preparar de antemano todo lo que podía favorecer al ejército patriota.  El departamento quedaba divido estratégicamente en dos zonas perfectamente definidas.
Una tercera zona quedaba fuera del territorio Ancashino y era donde debía ir a parar todos los recursos recolectados en las otras dos.  Desde Pallasca hasta la altura de Casma, Huarás y Huari, el territorio debía quedar sólo con los recursos indispensables para el mantenimiento de las tropas establecidas en esa zona.  Más adelante hasta Pativilca, Cajatambo y Huanuco la zona debía quedar desértica sin recursos y recorridos únicamente por guerrillas”.
En Febrero del año de 1824, el Libertador Don Simón Bolívar, acantonó las tropas en Casma, antes que este regimiento viajara al Callejón de Huailas para incorporarse a las tropas patriotas que marcharon a las Pampas de Junín. 
En todos estos preparativos y acciones previas a la gran batalla final, prevista por el Libertador, los pueblos de Ancash contribuyeron de manera decidida con sus aportes no sólo materiales; sino también, con un contingente constituido por jóvenes ancashinos, que luego tienen una destacada actuación en los campos de Junín y Ayacucho. Ofrendando de esta manera sus vidas muchos de ellos, en aras de justicia y la Libertad Patria. 
Lamentablemente no existen mayores documentos que prueben la participación directa de Casmeños en estas batallas, sin embargo estamos convencidos que Casma contribuyó en forma decidida en esta heroica acción libertaria, poniendo al servicio del Libertador Simón Bolívar, no solamente sus recursos materiales sino también su territorio, hombres, y mujeres que aún permanecen en el anonimato. 
Conquistada la Independencia Nacional en forma definitiva en la Batalla de Ayacucho el 9 de Diciembre del año de 1824, se comienza a construir los primeros cimientos de la futura República del Perú, para lo cual se llevan a cabo transformaciones políticas y administrativas, que permitan una mejor administración y control de la nueva Nación establecida por la voluntad soberana de nuestros pueblos. En estos primeros años de la Independencia Nacional, Casma comienza a tener mayor impulso comercial e incidencia en la vida política local y regional. 

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